la bomba y la pichancha…

Contrario a lo que algunos pueden estar pensando, esta no es una entrada dedicada a Andrés García ni mucho menos… de manera más literal, es para hablarles de nuestra experiencia recién adquirida en fontanería.

Esto no pretende ser una guía DIY, pues aún habrá algunos aspectos que nos falta comprender al 100%. Nuestra experiencia en este tipo de trabajos se reducía a 0 (cero), ¿que es una pichancha? ¿que es purgar la bomba?¿cómo hago para dejar de llamarle tinaco al aljibe y aljibe al tinaco?, bueno, esto último es más una cuestión de dislexia.

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Entonces, el agua llega por la tubería desde la calle al aljibe, la bomba “jala” el agua desde el aljibe hacia el tinaco, y el tinaco la reparte a toda la casa. Hasta ahi, ¡bastante simple! La cantidad de agua, tanto en el tinaco como en el aljibe, es reculada por un sistema de flotadores similar al que encontramos en el tanque de un baño.

La cosa se complica al no saber que para que la bomba pueda jalar el agua, no debe haber aire en la tubería. Es como cuando tratas de beber con un popote que tiene una pequeña fuga. Alguna burbuja de aire que entra a la tubería es el problema más común, y la solución es, purgar la bomba, es decir, sacar esa burbuja de aire. Esto es un proceso más de prueba y error que de otra cosa, hay que rellenar de agua el tubo (de manera manual con la ayuda de una manguera si existe una toma cercana, o con una jarra) con la bomba apagada, se cierra el tubo, se prende la bomba, si sube el agua hemos eliminado la burbuja, si no, hay que abrir de nuevo, rellenar con agua y volver a encender, así hasta que comience a subir el agua. Hay que estar preparado para salir un poco mojado, pues aunque la presión del agua tal vez no es suficiente como para subir hasta el tinaco, si lo es para mojarte sorpresivamente.

Si este problema es frecuente, hay que revisar cada conexión de la tubería para ver por dónde esta entrando el aire.

Pero nuestro problemita de fontanería fue un poco más complicado que eso, pues la pichancha se quedaba pegada y no permitía el paso del agua… resultase ser, que la pichancha es una válvula que permite que el agua entre, pero no salga del tubo (y así se mantiene la bomba siempre cargada). La original técnica para despegar una pichancha era golpear el tubo, o al menos así se hacía en casa de mis papás donde la tubería es de metal, pero el caso es que en nuestra casa la tubería es de PVC y golpearla es una mala, mala, muy mala idea. Entonces recurriendo a técnicas aparentemente más civilizadas, teníamos que desarmar el tubo, hasta que logramos romper la “tuerca” que lo unia al resto, en ese momento reemplazar la pichancha por una nueva resulto ser la mejor opción.

Nuestros mejores amigos en toda esta aventurilla fueron la llave stilson y el teflón, indispensables en cualquier hogar para enfrentar esos momentos inoportunos en los que la fontanería falla …. generalmente viernes por la noche. Es sorprendente  lo práctico que es tener la herramienta apropiada para cada situación, los mejores $250 pesos invertidos.

Habemus agua, podemus bañarum.

Como consejo final, recordar siempre revisar todas las llaves de paso si es que alguna fue cerrada para facilitar alguno de los movimientos de instalar y desinstalar tuberías. Si el aljibe se vacía la bomba dejará de tener agua para subirla al tinaco.

Esto es algo que definitivamente no se aprende en clases de historia del arte o fotografía.